Uno de los momentos más esperados por las familias es ver a sus hijos aprender a leer. Sin embargo, en muchas ocasiones se comete el error de querer apresurar este proceso sin tomar en cuenta si realmente el niño o niña está listo para este importante paso. 

En lugar de fijarnos en la edad o el ciclo escolar, es fundamental observar una serie de habilidades previas, conocidas como habilidades prelectoras, que son necesarias para iniciar el proceso. De hecho, son tan importantes, que sin ellas, es muy probable que no arranquen a leer.

Aquí tienes un checklist de lo que debes observar:

  • Habla y entiende el lenguaje oral, por ejemplo, puede mantener conversaciones simples y responde a preguntas sin problemas.
  • Distingue y reconoce sonidos en su entorno y los diferentes sonidos de las letras.
  • Si le das el sonido de una letra es capaz de indicarte qué letra es, y si le señalas la letra, es capaz de darte su sonido correspondiente.
  • Si le das una palabra de manera oral o le enseñas una tarjeta con imagen, es capaz de identificar al menos el sonido inicial (por ejemplo, reconocer que «sol» comienza con /s/).
  • Se muestra curioso por los libros, los manipula y disfruta que le lean en voz alta. O pregunta por el significado de las palabras o muestra interés en reconocer las letras en los carteles, envases, o cualquier texto a su alrededor.

Si tu hijo cumple con estas habilidades, ¡genial! Por que estará más que listo para arrancar a leer. Si no las cumple, significa que AÚN no está preparado y que faltan reforzar algunas habilidades prelectoras.Puedes fomentar su desarrollo a través de juegos y actividades que le permitan fortalecer estas competencias prelectoras.

Si no sabes por dónde empezar y te interesa saber más sobre cómo acompañar este proceso desde casa, no dudes en buscar asesoramiento especializado. En Lectolúdica podemos ayudarte.

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